“Ruta graveolens”
La ruda es un arbusto que mide entre 50 y 100 centímetros de altura, de tallo leñoso, ramoso y redondo, hojas carnosas verde azulado y grisáceas o blanquecinas, alternas, pecioladas, provistas de glándulas que despiden un fuerte olor acre y amargo cuando se frotan. Existen muchas especies de esta planta, pero las principales son la de jardín -la que más se utiliza- y la silvestre, que es la más tóxica.
HISTORIA y MITO
El símbolo de la purificación emocional y espiritual.
Entre los antiguos, tener Ruda en el jardín equivalía a desafiar todas las enfermedades y maléficos.
Para los árabes la Ruda es una panacea verdadera, por el hecho de que Mahoma le creía el remedio soberano para curar todos los males del organismo.
Esta planta entra a formar parte en las preparaciones de la industria alimentaría que la utiliza para dar sabor a los alimentos. Es ingrediente habitual en muchos licores. Dada la toxicidad de sus componentes se desaconseja su utilización en preparados caseros.
PROPIEDADES ~
Sus aceites esenciales son ricos en ácidos (anísico, caprílico y salicílico, que le dan su poder analgésico), terpenos, alcaloides, taninos y rutina, y tienen propiedades rubefacientes (es decir, que producen enrojecimiento de la piel), antiespasmódicas, emenagogas (que propician la menstruación) y antiparasitarias. Los principios activos se encuentran en toda la planta. Antiespasmódico, Antirreumático, Analgésico, Antiséptico, Antihistérico, Ansiolítico, Antidepresivo, Anticefáleco, Calmante, Cordial, Estomacal, Emenagogo, Estimulante, Digestivo, Diaforético, Drenante, Limpiador energético, Protector personal, Parasiticida, Tónico, Vigorizante, Vermífugo…
PRECAUCIONES ~ Evitar durante el embarazo y en menores de edad.