El mineral de alumbre fue utilizado desde la antigüedad como desodorante natural en muchos lugares del mundo. Aplicado en las axilas, pies o en otra parte del cuerpo forma una fina película invisible de microcristales de sal mineral.
La carga iónica negativa de alumbre de potasio y su particular estructura molecular hace que no pueda ser absorbido por la piel, a diferencia de otros componentes de aluminio a veces utilizados como antitranspirantes por la industria de los desodorantes.
Al ser una sal cristalina soluble en agua, podemos beneficiarnos de sus propiedades: desodorantes, antibacterianas, cicatrizantes, reafirmantes y antisépticas.
El mineral de alumbre proporciona un eficaz efecto desodorante gracias a su capacidad natural para destruir las bacterias que, al descomponer el sudor, son las verdaderas causantes del mal olor corporal. Una fina capa invisible, formada por millones de microcristales ofrece una sensación de frescura natural y asegura una protección eficaz durante todo el día. La piedra de alumbre no enmascara los malos olores, actúa antes de su desarrollo.