Las materias grasas son producidas en la naturaleza por los organismos vegetales y animales. En el primer caso se llaman grasas vegetales o de origen vegetal; en el segundo, grasas animales o de origen animal.
Las grasas de origen vegetal se clasifican de acuerdo con la planta que las produce y, por lo general, reciben el nombre de ella.
A la temperatura ordinaria, las grasas tienen diferente consistencia. Pueden ser líquidas, semisólidas o sólidas. Las líquidas reciben el nombre de aceites; las semisólidas se llaman mantecas y los sólidas sebos.
Las grasas están constituidas por la combinación de ácidos grasos con la glicerina. Los principales ácidos grasos son el esteárico, el palmítico y el oleico; pero hay otros más que frecuentemente entran en la composición de las grasas.
Las ceras provienen de fuentes animales, vegetales y minerales. Del grupo de las minerales se destaca la parafina cuya base es el petróleo, en las ceras de origen vegetal se encuentra la candelilla y la carnauba, y dentro de las animales la cera de abejas es la más común.






