Existen dos tipos de barros: el fango o lodo y la arcilla. El hábitat natural del lodo es el fondo de los mares o lagos, que tiene gran carga de elementos orgánicos "detritus", mientras que las arcillas tienen su hábitat natural en la tierra. Tanto uno como el otro- la arcilla ya lo comentamos anteriormente- son una mezcla de minerales, dependiendo su color del mineral predominante.
Las propiedades de estos elementos benefician huesos, circulación, células , ayudan a cuidar la piel, combatir las arrugas y evitar el envejecimiento.


